viernes, 4 de abril de 2008

Discografía

El cantante mantuvo una discografía activa, conciertos en Chile y el extranjero y apariciones frecuentes en televisión. Nadie que lo haya visto en "Sábados Gigantes" o "Chilenazo" podría haber descrito entonces a Fernández como un músico proscrito. Se trataba de una situación agridulce, beneficiosa para su propia actividad pero fuertemente recelada por el resto de músicos perseguidos por la dictadura. Muchos años después, esto tuvo que decir Fernández al respecto (en "Wikén", de El Mercurio): "Hubo una suerte de utilización [oficialista] por el hecho de dejarme cantar. Pero yo también hice una suerte de utilización, porque logré mantener el canto. Era más cómodo irse, pero las cosas se ganan con esfuerzo, y yo tenía razón: al final, salí ganando, porque el gobierno militar no existe, y yo sí".

Sus discos de entonces mantuvieron su marca autoral y alcanzaron en Me gusta el vino una nueva cumbre de popularidad (gracias a la famosa canción del mismo nombre, compuesta originalmente por encargo y para Antonio Prieto). Grabó también algunos álbumes a dúo, principalmente con Patty Cháves (Somos y Tito Fernández y Patty Chávez), aunque también con Verónica Baeza, Lu Rivera, Carlos Vásquez, el Trío Inspiración y Los Diamantes del Sol. En todos ellos, el músico se fue ampliando hacia un repertorio de boleros, cuecas —es suya una famosa "Cueca larga", por ejemplo— y folclor latinoamericano.

Fue éste un período de numerosos viajes al extranjero, plasmados en discos tan significativos como Tito Fernández en el Olympia de París. En general, su música ha sido difundida sin problemas en sectores de Europa, Estados Unidos y Australia. Los años 80 marcaron, además, un período de trabajo en composiciones por encargo que incluye canciones popularizadas luego por chilenos como Marcelo, Patricio Renán, Patricia Maldonado y Ginette Acevedo (antes, ya Los Ángeles Negros habían grabado su "A ti", y Lucho Barrio hecho lo propio con "Mamá mujer").


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